Martha Pacheco

 

 

 

                                                                           

 

 

Autorretrato MuseoCJV

obra

 

 


Claudio Jimenez, Martha Pacheco, Alicia  Lozano          Fotografía:  Inés Palomar

 

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Sin título
s/papel

119x78 cm.

Autorretrato
Óleo s/tela60x85 cm.

 

 

Sin título
Acrílico s/tela

50x55 cm.


sin título
acrílico s/tela 49x31 cm.

 


sin título Torso de cadáver yaciente
acrílico s/tela

170x135 cm.

 


sin título
cadáver de hombre
Acrílico s/tela

13x18 cm.


sin título
acrílico s/tela 30x40 cm.

 

 


Sin título
(Mamá de Martha Pacheco)
1993

acrílico s/tela
175x115 cm.

 


sin título
cadáver de mujer
Acrílico s/tela

13x18 cm.

 


sin título
cadáver
Carbón s/papel

13x18 cm.


Perro
Carbón s/papel

21.5x28 cm.

sin título
2007
óleo s/tela
50x75 cm.

sin título
2008

óleo s/tela
65x74 cm.

sin título
2008

óleo s/tela
cm.

sin título
2008
carbón s/papel
80x115 cm.

sin título
2008

carbón s/papel
80x115 cm.

sin tùtulo
cadaver 2009
óleo s/tela

sin título
visceras 2009
óleo s/tela
60x94 cm.

                   

 

 

 

Martha Pacheco, por su parte, continúa en la indagación del cuerpo humano como resto
-aquello que resta después del hálito vital. Su serie de Los muertos escenifica una fría escatología donde los muertos -muchos de ellos abiertos en canal por el bisturí forense- se exponen al íntimo morbo colectivo. realizados con precisión pictórica que remeda, sin embargo, el desenfoque de la lente fotográfica -sobre todo en sus escorzos-, los cuerpos de Pacheco, alterados por la violencia -muchos de ellos muestran heridas de arma blanca- y por las naturales deformaciones de la muerte, logran su cometido: perturbar y transgredir las normas de lo bello. De ahí el recurso fotográfico que puede entenderse como una crítica de la emocionalidad pictórica -hecha de la pintura misma- y que potencia la sórdida desnudez de sus motivos. Pero la emoción -en el necesario comercio entre el cuadro y el espectador- se experimenta en este caso como repulsión. Nos repele y nos fascina la repugnancia de estos cuerpos que, lejos de la ilustre y ascética Lección de anatomía, enfatizan el hueco, el resto, la inutilidad de toda humana esperanza.

La jornada
domingo 23 de noviembre de 1997.