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Entre las fotógrafas mexicanas estaba Laurence Meinhardt es el claro ejemplo de la flexibilidad con que asumían la experimentación fotográfica las mujeres comenzando el siglo XX. Su trabajo oscilaba entre fotografía y litografía, así como afirmar “este taller es el mejor montado de la república, pues además de la fotografía, se hacen fotograbados, cincografías, calotipia y fotolitografía”.

Casada con el fotógrafo Agustín Figueroa, llega desde su Alemania natal a la capital de Yucatán en 1890. Se instala en el estudio de Pedro Guerra; fotografía artística Pedro Guerra. Pocos años después se separa de Pedro Guerra e instala su propio negocio.

Meinhardt busca la manera de exhibir en distintos lugares públicos. Además, hacía gala de su nuevo surtido de muebles y preciosos fondos de salón. En un estudio posterior cuenta con un gran jardín para fotografiar escenas campestres, experimentando con impresiones al platino y los retratos esmaltados.


Algunos de sus trabajos son tarjetas de visita, realizados hacia 1890 sus retratos tienen esta característica de ser casi fantasmagóricos, Meinhardt se acerca a dejar solo la figura, como si emergiera de la superficie. Es una característica de la época, en la medida en que se acercaban al pictorialismo.

Meinhardt aborda el retrato de manera comercial, y al mismo tiempo, se permitía innovar, creaba y exponía. Propone un estilo particular en base a su experimentación técnica, pero mantiene las poses de los retratados.

En aquel tiempo, dentro de la controversia que había suscitado la fotografía sobre su uso artístico, surge una idea estilística, que bien podía acercarse a una idea nostálgica.

Meinhardt conforma una amplia clientela en Yucatán, llegando a ser una de las más importantes fotógrafas junto con Pedro Guerra y francisco Gómez Rul. Siendo extranjera, se abrió camino por sus propios medios, al separarse del estudio del fotógrafo Pedro guerra, abrió su propio taller.

Otra de sus fotografías que se conserva es Alameda de Santa Ana fotografía de campo, lo que deja ver su afecto hacía los parajes. La fotografía es realizada en el estado de Campeche, vecino al de Yucatán, donde siempre tuvo su estudio (en Mérida, la capital).

Su hijo, Otto Figueroa también se interesaría por el oficio de la fotografía, instalando su propio estudio, también en Mérida, a partir de 1915.

Fotógrafas como Meinhardt, se aproximan a la experimentación procurando sofisticados resultados que no lograban fotógrafos aficionados. De esta manera podían marcar sus diferencias y aumentar su demanda.



 



Cita completa de "Fotógrafas en Latinoamérica, Historia complementaria 1840-1980
José Antonio Aristizábal
Tutora Ciristina Rodríguez Samaniego 2013-2014