Carecen museos del INBA de páginas web

 

Llegó internet a Bellas Artes con una década de retraso a la red

Julieta Riveroll

MURAL Ciudad de México  (17 mayo 2008).- En el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) llegó con una década de retraso a internet. Más de la mitad de sus museos carecen de página web.

El organismo no destina presupuesto para que estos espacios se suban a la red, como es el caso del Museo de Arte Moderno (MAM), institución con cuatro décadas de existencia y poseedora de la mayor colección de Remedios Varo.

"Nos parece muy grave que el MAM no tenga página propia, ni siquiera lo encuentras en Google fácilmente, cuando hoy por hoy internet es la vía que muchas personas usan, nacionales y extranjeras, para encontrar información. Es una plataforma sumamente importante de difusión y atención al público y no contamos con ella por falta de recursos", opinó Tania Ragasol, subdirectora curatorial.

Los museos y recintos como el Museo Nacional de Arte (Munal), el Tamayo, el Carrillo Gil y el Laboratorio Arte Alameda generaron su sitio virtual por iniciativa propia, mediante patrocinios o intercambios, pues no hay presupuesto del INBA etiquetado para la creación de websites que tienen la ventaja de estar disponible a cualquier hora del día, durante todo el año, y que es capaz de conseguir alcance global para una exposición local.

Algo similar ocurre con otros recintos culturales del instituto, dentro y fuera de la Ciudad de México. Dos de estos seis espacios cuentan con página web y uno, el Ex Teresa Arte Actual, tiene blog, opción elegida ante el limitado presupuesto por el área de difusión, con el objetivo de llegar al 80 por ciento de su público, integrado por jóvenes de entre 18 y 25 años de edad.

"El INBA no da recursos para que tengamos nuestro propio website, cuando los usuarios que capta una página web de un museo son muchísimos, a nivel mundial, no sólo en México", comentó Ragasol.

Goya en línea, la exposición virtual del Munal, captó en el 2006 unas 180 mil visitas en tres meses, equivalente al 72 por ciento del público que acudió al recinto para observar las obras del pintor español, explicó Rafael Merino, gerente de Diseño del Patronato del Munal.

"El ranking de Goya en Línea nos demostró que una herramienta como internet, bien explotada y trabajada, es sumamente útil para la difusión de la cultura y el goce del público. Fue una propuesta vanguardista en el uso de la tecnología para museos porque enlazó a universitarios de España y México a través del chat", dijo Merino.

Miles de visitantes registran los websites de museos mexicanos. En el Tamayo ascienden a 180 mil, al año, y en el Laboratorio Arte Alameda a casi 25 mil. En sólo cinco meses, el Museo Nacional de San Carlos ya suma casi 3 mil visitantes, mientras que el blog del Ex Teresa Arte Actual ha capturado a unos 16 mil, a siete meses de su creación.

En México, sin embargo, todavía se ignora y menosprecia el potencial de los museos en la red, añadió Merino, porque es una tecnología integrada a la vida diaria de las nuevas generaciones pero aún no descubierta por algunas autoridades culturales. Los sitios web de los museos mexicanos como el Laboratorio Arte Alameda, el Tamayo y el Museo Nacional de San Carlos, por ejemplo, nacieron en pleno siglo 21.

"Desafortunadamente en México seguimos subutilizando el internet como herramienta de impacto informativo. En la actualidad, la mayoría de los museos nacionales utilizan sus páginas de internet como medio para ofrecer la localización de sus espacios y los directorios del centro de trabajo", señaló, Tania Aedo, directora del Laboratorio Arte Alameda.

La información caduca o poco atractiva es el defecto más común de las páginas web de los museos mexicanos, al que se suman la lentitud con la que operan los sitios, la apariencia de total abandono y los escasos o nulos recursos para interactuar con el público, así como la falta de equilibrio entre la parte informativa y la sensorial, coincidieron directores y representantes de los espacios.

Varios de estos problemas aquejan al website del Museo del Palacio de Bellas Artes, el máximo escenario cultural del país, patrocinado por Artte.com, el cual carece de un diseño atractivo, sólo contiene datos generales y es excesivamente sobrio.

"Es como si estuvieras leyendo una hoja de Word. No hay imágenes, audios ni videos sobre las exposiciones, porque tal como está hecha la página sólo puedo subir información básica. Tendría que ser más interactiva", admitió Francisco Avilés, jefe del departamento de difusión y comunicación del museo de Bellas Artes, y encargado de alimentar ese sitio.

Falta sacarle jugo a la red

Las páginas web de museos internacionales como el de Arte Moderno (MoMa), el British Museum, el Louvre y el Pompidou ofrecen ventajas como la compra de boletos y publicaciones en línea, acceso a la colección y a recorridos virtuales, información disponible en varios idiomas, la posibilidad de afiliarte a las asociaciones de amigos, la renta de las instalaciones, guías de visita para el público discapacitado, estudios de público y la opción de recibir boletines mensuales.

La presencia de los museos mexicanos en internet se explota poco, en algunos casos se debe a la rapidez con la que estas herramientas tecnológicas se desarrollan y en parte a la resistencia a los cambios, consideró Beatriz Garduño, jefa de Difusión del Ex Teresa Arte Actual, museo que pronto tendrá website patrocinado por la empresa de diseño Kreatik.

"Estamos muy lejos de sacarle el jugo que se le puede sacar a un website. Puedes generar blogs, foros de discusión, comisionar algún tipo de intervención u obra en internet de algún artista", dijo Ragasol. Las invitaciones web, por ejemplo, llegan más rápido y a un mayor número de personas.

Ante la imposibilidad de generar un catálogo impreso de cada exposición, los catálogos virtuales han permitido crear una memoria libre para consultas, con biografía y contacto del artista, un texto curatorial o crítico de la exposición, y la mayor cantidad de las imágenes de la obra expuesta, videos, notas y boletines de prensa, añadió Garduño.

A mediados de los 90 se dio el boom de las páginas web y sólo a finales del 2005 el INBA estrenó el Portal de Bellas Artes, en donde se concentra la cartelera de artes escénicas y las actividades de los museos y escuelas, agregó Alejandro Villaseñor, director de Servicios Informáticos del organismo.

"El instituto llegó tarde a la tecnología y creó el portal cuando ya varios museos tenían sus propios espacios virtuales. La intención original era que desaparecieran las páginas de los museos y hemos visto que deben permanecer porque tienen un público cautivo y diferenciado, además de contenidos adicionales", admitió Villaseñor.

Pese a reconocer la importancia de los museos online para difundir las actividades culturales, el funcionario aseguró que su prioridad es atender otros rezagos informáticos como el de crear un registro digital de las 58 mil 955 obras de arte del INBA, tarea que llevará al menos un par de años.

"Esta base de datos, que servirá para el estudio, la conservación y difusión de las obras, implica dotar a los museos de la infraestructura necesaria para la digitalización y es un proyecto que puede dar salida a las páginas de los museos".